De diversas ferias y certámenes celebrados durante la estación fría nos llegan las principales tendencias para este verano. La temporada de baño promete muchas novedades, y a continuación os explicamos algunas de las opciones que llegan con más fuerza al sector:

Piscinas pequeñas

El paso de los años ha hecho que cada vez más personas se puedan permitir instalar una piscina en su propiedad. Aunque no es sólo una cuestión económica; también suponen una alternativa viable para adaptarse más fácilmente al tamaño, la pendiente y la forma del terreno donde se puedan construir. Y también tienen la ventaja de minimizar los costes y el esfuerzo de mantenimiento.

Piscinas personalizadas

Diseños más rompedores –ya os dejamos en una entrada anterior algunas sugerencias-, y, sobre todo, tonalidades más arriesgadas. En concreto, nos referimos a colores oscuros que rompan con la línea tradicional de las piscinas.

Los revestimientos negros y tonalidades en gris dan un aspecto sofisticado y moderno. A ello se podrían sumar los acabados personalizados, que ofrecen una imagen estética y agradable a la vista.

Piscinas inteligentes

La conectividad y las nuevas aplicaciones serán capaces de transformar nuestra experiencia. Hablamos de modificar de forma instantánea la temperatura, la iluminación o, incluso, activar aromas para adaptarse a cada situación.

Si 2018 no es definitivamente el año de las piscinas inteligentes, seguro que lo será uno de los próximos, ya que la conexión total con la tecnología es sin lugar a dudas el futuro de las piscinas.