LA NATACIÓN MEJORA TU SALUD MENTAL

La natación es un deporte maravilloso para cuidarte, ya que no solo re sentirás mejor físicamente, sino que tu estado de ánimo será más positivo. Es una actividad que favorece el bienestar cerebral.

Sus beneficios mentales hacen que sea un deporte altamente recomendado para todas las edades y condiciones físicas. Generalmente, son más conocidas las aportaciones de la natación en el aspecto físico.

¿Por qué hacer natación es bueno también para nuestra mente?

Una de las grandes ventajas de esta actividad es que para empezar a practicarla no es necesario tener una edad o condición física determinada. Beneficia a todas las personas que lo practiquen porque, al realizarse en un medio como el agua, el impacto sobre las articulaciones se reduce y el riesgo de lesión es menor.

La mayoría de los nadadores afirma que el hecho de estar en el agua realizando un movimiento mecánico les deja mucho margen para pensar y reflexionar mientras entrenan.

Durante una sesión de entrenamiento, se potencian variables psicológicas como la concentración, toma de decisiones o coordinación. La piscina es el ambiente perfecto para desconectar de la rutina y dejar atrás los pensamientos negativos. Por todas esas razones, a continuación iremos profundizando en los beneficios de la natación para la mente.

De acuerdo con estudios realizados, las principales adaptaciones producidas por el ejercicio aeróbico en el cerebro son el aumento del flujo cerebral y una liberación mayor de neurotransmisiones.

Gracias a la primera, la sangre y los nutrientes llegan a más áreas cerebrales. Un área bien oxigenada es una región más funcional y con mayor capacidad para trabajar. Por su parte, el aumento en la liberación de neurotransmisores provoca que las conexiones entre neuronas estén más activas.

La natación es un deporte que se tiene que hacer de manera concreta y de forma sincronizada, con lo que también potenciamos la coordinación motora, Además, no existe una única manera de nadar, sino que hay varios estilos: crol, braza, espalda, mariposa…etc. Cada uno de ellos requiere que el nadador aprenda a mover las extremidades de una manera determinada y que integre esos movimientos como si se tratase de una coreografía.

Los beneficios de la natación para la mente se empiezan a notar antes que los físicos.

Por todas estas razones, si has decidido empezar a nadar para encontrarte bien física y anímicamente, desde poolplay creemos que es una buenísima elección.