Las piscinas son siempre lugares para la diversión y el relax. No obstante, no hay que descuidar ciertos aspectos en materia de seguridad para garantizar que podamos disfrutar de ella sin preocupaciones. Y es que las instalaciones acuáticas pueden conllevar ciertos riesgos, sobre todo en el caso de descuidos o si hay menores involucrados.

A continuación desgranamos 4 puntos clave para asegurarnos de que todo ‘fluya’ correctamente:

Escaleras

Las escaleras son el principal acceso y vía de evacuación de la piscina, por lo que es obligado cerciorarse de que se encuentran en perfectas condiciones. Generalmente, las principales deficiencias que se encuentran en ellas es el estar mal ancladas o no contar con elementos antideslizantes en los peldaños. ¡Asegúrate de que no sea este el caso de tu piscina!

Estado del agua

No hay que descuidar el control de las características del agua. Unos niveles adecuados de cloro, pH, etc. son requeridos para evitar picores, alergias o problemas respiratorios al entrar en contacto con el agua.

Existen alternativas, como los equipos de electrólisis salina, para mantener el agua en perfectas condiciones.

Cubiertas rígidas

Además del ahorro en agua y mantenimiento, soportan el peso de varias personas. Ideal para que los más pequeños puedan jugar en el jardín sin preocupaciones.

Vallas de seguridad

Vallas de al menos 110 cm de altura evitan que niños y mascotas puedan acceder al agua en un descuido.