Las piscinas ecológicas son aquellas donde la calidad del agua necesaria para el baño se obtiene mediante un sistema de depuración natural. De esta manera se evita utilizar productos químicos. Se las conoce también con el nombre de piscinas naturales o biopiscinas.

La diferencia de estas últimas con las piscinas convencionales es el proceso de depuración. En las piscinas ecológicas, el proceso de depuración se realiza mediante plantas. Estas ayudan a oxigenar y a eliminar los nutrientes que podrían permitir que se propaguen las algas y microorganismos indeseables.

Piscinas ecológicas, piscinas sostenibles

Las ventajas de las piscinas ecológicas es que son instalaciones sostenibles. Gracias a ellas se ahorra en recursos materiales y económicos, así como el tiempo que se pierde en su mantenimiento.

Y es que otra de las características de este tipo de piscinas es el ahorro de agua. No necesitan ser vaciadas cada año y cuando eso se produce el agua es reutilizada para riego u otros usos. Tiene varios beneficios para la salud porque el agua no está tratada con productos químicos y es más cristalina, limpia y sana.

Además, la estética de las piscinas naturales es mucho más armoniosa y se integra a la perfección en jardines de todo tipo. Tienen una buena opción que es introducir rocas o cascadas para aumentar la sensación de contacto con la naturaleza.