Proteger el agua de la piscina durante todo el año es posible ahorrando, además, tiempo y esfuerzos en el cuidado de la misma. Se calcula que aproximadamente el 81% de los propietarios no vacía el agua durante la temporada de invierno optando por soluciones sostenibles como las cubiertas para piscina.

La llegada del otoño es el momento perfecto para plantearnos qué hacer y cómo cuidar la piscina durante los meses más fríos del año. Las posibilidades a nuestro alcance son infinitas pero, en definitiva, se trata de ahorrar recursos, ganar seguridad y obtener confort.

A continuación, te presentamos las diferentes tipologías de cobertores para piscina existentes en el mercado para que no tengas problemas a la hora de elegir la que más se adecue a tus necesidades:

  • Cubiertas automáticas de lamas: Para quienes quieren revalorizar su piscina, o inclusive su casa, resultan una inversión muy beneficiosa ya te permiten utilizar la instalación durante los 365 días del año. Una solución ideal tanto en invierno como en verano ya que permite mantener una temperatura idónea, incluso ésta puede aumentarse con las nuevas lamas de policarbonato. Se abren y cierran tan solo pulsando un botón y su estática es más que sorprendente.
  • Cubiertas de invierno. Este tipo de cubierta es la solución más fácil para proteger nuestra instalación de la suciedad, las heladas y las temidas caídas, sobre todo de niños y animales de compañía. Además, te permiten mantener la calidad del agua protegiéndola de la suciedad exterior e impidiendo que los rayos solares la descompongan, lo que redunda en un importante ahorro de productos químicos. Debido a su amplia gama de colores, se acoplan estéticamente a cualquier entorno.
  • Cubiertas de invierno sin obras. Su instalación es muy fácil ya que se colocan manualmente encima de la superficie unos tubos de agua que ejercerán de sujeción y evitarán así­ la entrada de suciedad y rayos UV.
  • Cubiertas solares/ isotérmicas. Son un gran apoyo a cualquier sistema de calefacción y suponen un importante ahorro en coste energético. Su eficacia radica en evitar el contacto directo del agua con el aire de manera que se ahorra en agua y en productos quí­micos. Incluso son capaces de aumentar la temperatura del agua lo que ayuda a prolongar la temporada de baño en aquellas piscinas que todavía no tienen un sistema de calefacción incorporado.

Pero si después de leer este post todavía no sabes por qué tipo de cobertor de invierno para piscina decantarte, desde PoolPlay estaremos encantados de aconsejarte sobre el que mejor se adecue a tus necesidades asegurándote el mantenimiento de la piscina durante la temporada baja. Recuerda que somos líderes en el sector de la construcción y reforma de piscinas en Valencia, así­ como en la venta de accesorios para piscinas.