La piscina, dado su gran volumen, nos ofrece un amplio margen para ahorrar agua. A menudo con pequeños gestos rutinarios y fáciles de interiorizar, conseguimos ahorrar mucha más agua de la que imaginamos que podríamos.

Para poder conseguir esto, necesitamos seguir ciertos consejos que a la larga permiten un gran ahorro.

Lo que principalmente nos va a permitir ahorrar agua en la piscina es mantenerla limpia el mayor tiempo posible. De esta manera, no será necesario vaciar la piscina durante mucho tiempo. ¿Pero, qué acciones específicas llevar a cabo?

Pequeños gestos diarios

En primer lugar, es importante que todos los usuarios se duchen antes de entrar a la piscina. Así se eliminan todas las impurezas que de otra manera acabarían en la piscina. El uso de bañadores es otro de los ‘mandamientos’. Otro tipo de ropa puede, del mismo modo, llevar suciedad al agua de la piscina.

Junto a ello, es altamente recomendable no ingerir alimentos en la piscina. Una norma en toda piscina comunitaria que también deberíamos trasladar a nuestra piscina privada. Además, debe inculcarse en los niños el hábito de respetar las normas de higiene, no sólo en relación a la comida, sino también de no orinar dentro del agua.