Las piscinas inteligentes permiten a los usuarios, a través de sensores, controlar todas las características y funcionalidades sin que sea necesario revisarlos de forma permanente. Esta automatización proporciona una mejor eficiencia energética, con su consiguiente ahorro económico y, sobre todo, un menor necesidad de emplear tiempo y esfuerzo.

A continuación te traemos algunos ejemplos prácticos de las funciones que una piscina inteligente puede realizar:

  • Configurar el clorador salino.
  • Ajustar la temperatura del agua, la iluminación interior y la exterior.
  • Controlar los ciclos del agua.
  • Activar y supervisar los elementos ornamentales como surtidores, cascadas, etc.
  • Manejar el sistema de contracorriente.
  • Proteger a los más pequeños de la casa y a las mascotas de caídas accidentales mediante un sensor de luz que puede cubrir la piscina.

Así pues, respondiendo a la pregunta que inicialmente formulábamos: la principal ventaja de las piscinas inteligentes es que aportan mayores niveles de bienestar, seguridad y eficiencia energética. ¡Será la propia piscina la que regulará sus condiciones ideales!

En PoolPlay somos expertos en la instalación de este tipo de sistemas. ¡Convierte tu piscina en inteligente! No lo pienses y da el paso, contacta con nosotros y empieza a disfrutar de todas las ventajas que te ofrece la domótica.