Antes de empezar con la construcción de una piscina, hay una decisión muy importante que tomar: ubicar tu piscina en el mejor lugar posible. A menudo existirán diferentes limitaciones tanto en espacio como en presupuesto, pero eso no quita que se deba de pensar muy bien en el lugar óptimo para emplazarla.

A continuación te contamos las 3 cosas que hay que tener en cuenta sí o sí:

Protegerla de miradas de extraños

La piscina deberá estar colocada de modo que esté resguardada de las miradas de extraños. Lo más conveniente será que no la sitúe cerca de puertas de acceso o de zonas de paso públicas.

Orientación

Hay que considerar el movimiento del sol y la forma en que su luz incide en el jardín, azotea o terraza. Esto es fundamental, ya que para poder hacer uso de la instalación el máximo de horas posible, debe situarse en un lugar donde reciba luz la mayor parte del día.

En consonancia con el jardín

 

Otro factor clave es esté en armonía con el jardín y que no dañe los elementos que se encuentran en el mismo. Por ejemplo, si el jardín tiene espacios de sombra o vegetación, deberás de tratar de que estos espacios no entorpezcan o incluso complementen el uso de la piscina.