Cuando se construye una piscina, uno de los principales factores a considerar en la pendiente del suelo que rodea la misma. Hablamos de las inmediaciones del borde, donde deben primar las superficies antideslizantes. Sólo así se garantizan unas condiciones de agarre y seguridad óptimas.

Y es que se trata de un factor que adquiere cada vez mayor importancia. La necesidad de evitar resbalones y caídas es imperativa. Y más aún en los lugares donde el pavimento puede estar húmedo o mojado, como piscinas y jardines.

Norma DIN

La norma DIN es un vasto conjunto de normativas que nacieron en Alemania con motivo de normalizar y definir ciertos patrones. El nombre proviene del instituto teutón que diseñó el conjunto de normas, el Deutsches Institut für Normung (DIN). Los métodos de ensayo de este organismo están pensados para lugares en los que existe riesgo de resbalones.

Para pie calzado, el ensayo se realiza en un dispositivo en el que la persona que efectúa la prueba camina sobre un plano inclinado de ángulo variable, con la superficie impregnada de aceite. El ángulo del plano inclinado que permite caminar con seguridad sin deslizarse es tomado como medida del ensayo. Algo similar ocurre con la prueba para pie descalzo. En este caso la superficie está revestida con baldosas e impregnada de una solución jabonosa.

De ahí se extraen pendientes máximas a las que se puede garantizar la seguridad. Estas medidas son tomadas en cuenta por nuestros proveedores, como es el caso de RosaGres, a la hora de realizar los diseños de sus piscinas cerámicas.