Actualmente cada vez es más común cuando instalamos una piscina en nuestra casa, reservar un espacio en el que poder tomar el sol o simplemente descansar.

Por ello decimos que el solarium y la piscina van de la mano por muy pequeño que sea el espacio.

A la hora de construir un zona solarium, debemos tener en cuenta siempre: las limitaciones del entorno, los metros cuadrados disponibles, la distribución de los elementos, las características del terreno, la orientación de la casa con respecto al sol, etc…

En cuanto al suelo podemos encontrar solariums de césped natural o césped artificial. No obstante, lo habitual es realizar una solera revestida con material porcelanico, madera, madera tecnológica, césped natural o césped artificial.

Cabe decir, que en pleno verano hay muchas horas de insolación que impiden en ocasiones estar cómodos. Por ello debemos proteger parcialmente la zona de los efectos nocivos del sol disponiendo por ejemplo de una defensa en forma de emparrado, toldos o simplemente sombrillas.

Además, podemos personalizar nuestro solarium a nuestro gusto embelleciendo el jardín y la piscina con elementos ornamentales, jardineras, plantas etc..

Para hacer de nuestro solárium un lugar más útil, podemos incorporar sillones de exterior y mesas para depositar refrigerios o aperitivos. Además de las imprescindibles hamacas o tumbonas, quer aumentarán el confort.