Se conoce como piscinas de fondo móvil a aquellas que constan de una estructura flotante de fibra de vidrio que, mediante sistemas de cableado, se ancla al fondo. La instalación cuenta con un mecanismo hidráulico que permite que la plataforma flotante suba o baje para conseguir la profundidad deseada, o el cierre total de la piscina.

Este último modo supone un recurso excelente para jardines con una cantidad de espacio limitada, pudiendo ser integrado incluso en las que cuentan con hasta diez metros cuadrados de superficie.

Requisitos y características de las piscinas de fondo móvil

El sistema es perfectamente adaptable a piscinas ya construidas en terreno excavado. Eso sí, es necesario que la base sea de hormigón, y el suelo y paredes completamente lisos. En caso de tener escalera, también será necesario desanclarla, ya que interfiere con el mecanismo.

En cuanto a las características, como ya hemos comentado, la superficie visible es, generalmente, una plataforma de fibra de vidrio. Puede ser personalizada fácilmente con diversos revestimientos, de manera que mantenga la estética del jardín.

Ventajas de la instalación

Una de las principales ventajas, además del mejor aprovechamiento del espacio del jardín durante el invierno, es también la capacidad de regular la profundidad de la piscina. Ideal si queremos ajustarla cuando recibimos la visita de nietos o sobrinos.

Asimismo, reduce el coste de los tratamientos y el mantenimiento, pues al cubrirlas el agua permanece limpia durante más tiempo. Más aún si se trata de una piscina climatizada, ya que en este caso también supone un gran ahorro de agua y calefacción, al reducir mucho la evaporación y pérdida de calor.