El otoño ha llegado y, como casi siempre, lo hace con persistentes lluvias y tormentas que pueden afectar a la calidad del agua de las piscinas.

Pero, ¿cuáles son las consecuencias de la lluvia en nuestra piscina?

En primer lugar las lluvias pueden provocar que el nivel del agua de nuestra piscina suba por lo que puede llegar a rebosar el agua, y arrastrará pequeños materiales y microorganismos de los alrededores de la piscina.

También podrían aparecer algas, por el aporte de materia orgánica que dejan las lluvias, además las lluvias pueden enturbiar el agua, ya que le caen piedrecitas, hojas secas, tierra…

También se puede ver muy afectado los niveles de PH de nuestra piscina. 

Para intentar minimizar estos problemas, os comentamos tres consejos que deberéis seguir; el primero aumentar el número de horas de filtración.

En segundo lugar incrementar el nivel de cloro, ayudando a contrarrestar el aporte de materia biológica por la lluvia.

Pero sin duda lo más útil sería tener una lona o cobertor en nuestra piscina, evitará que caiga lluvia y nos facilitará la labor de su limpieza cuando llegue la temporada de baño.