En España se calcula que hay alrededor de 600.000 viviendas con piscinas, de todas esas unas 60.000 son piscinas comunitarias en urbanizaciones y el resto pertenecen a chalet o casa particular. Según el Real Decreto 742/2013 de 27 de septiembre, la piscina de uso privado es aquella destinada a una familia, vecinos e invitados de los propietarios y se distinguen dos grupos: piscina comunitaria y unifamiliar.

El propietario, único responsable

No tienen una legislación específica con respecto a las medidas de seguridad y limpieza deben ser los propietarios de la vivienda los responsables de tomar las precauciones que consideren convenientes. Eso sí, en todo caso tendrá la obligación de informar a las autoridades si en ella se produce cualquier tipo de incidencia grave, como un ahogamiento o una intoxicación.

No tienen normativa como tal pero hay algunas recomendaciones a tener en cuenta en este tipo de piscinas privadas:

  •  Mantenimiento del agua limpia mediante el uso de los productos adecuados, como el cloro, los filtros y las bombas de agua.
  • Mantenimiento correspondiente de los posibles elementos de seguridad, como vallas, cubiertas o alarmas.
  • Vigilancia en todo momento de los menores que utilicen las instalaciones para evitar posibles accidentes. Para ello es recomendable no correr por zonas resbaladizas y tener cuidado con los saltos sobre el agua.