Una de las premisas básicas que se debe mantener en una piscina es la buena calidad del agua. Ésta garantizará un buen baño y el disfrute de unas instalaciones con una puesta a punto óptima para la nueva temporada. Para conseguir esta calidad es indispensable tener un buen sistema de filtración instalado que limpie y aporta claridad al agua.

En este punto intervienen los filtros, normalmente de arena o de caucho que tienen un mantenimiento sencillo y su funcionamiento es bueno. Pero existe una alternativa donde el vidrio filtrante es el protagonista y los resultados son mucho mejores que con el empleo de los anteriores. Su principal característica reside en que está formado por cristales micropulidos que no tienen contaminación superficial (como era el caso de la arena de silex) y elimina partículas de hasta 1 micra. Además es ecológico y 100% sostenible. Con este sistema se obtiene una filtración total del agua durante mucho más tiempo, evitando los apelmazamientos ya que se filtran partículas mucho más pequeñas.

Son muchas la ventajas del vidrio filtrante entre ellas:

  • Más fácil de limpiar ya que utiliza un 50% menos de agua debido a su superficie pulida lo que supone un menor consumo.
  • Se produce un ahorro energético importante por el menor número de lavados que necesita y, además, éstos son de menor duración.
  • Se reduce el consumo de productos químicos ya que no se forman tantas bacterias ni algas en el interior del filtro.
  • Es totalmente compatible con cualquier filtro de silex.
  • Posibilidad de certificado de calidad Bureau Veritas, para agua de consumo humano y eficiencia energética.

Pero sin duda una correcta filtración del agua de la piscina se consigue eligiendo un buen filtro. En PoolPlay somos especialistas en la construcción y el mantenimiento de piscinas y te aconsejaremos sobre cuál es el más apropiado para tu instalación.