Cuando los más pequeños de la casa todavía no saben nadar tenemos diferentes opciones a elegir para permitirles disfrutar plenamente del baño sin temer por su seguridad. Desde flotadores, hasta manguitos, existen múltiples alternativas para los peques en la piscina: burbujita, chalecos, cinturones de flotabilidad, bañadores con flotador incorporado…

A continuación analizamos los accesorios de seguridad más habituales para tratar de conocer cuál es la mejor opción.

Flotador

Aunque hace décadas la falta de innovación en el sector hacía que el flotador fuera prácticamente la única opción disponible para los peques en la piscina, hoy día no es recomendable su uso como accesorio de seguridad. Puede ser utilizado como complemento bajo la supervisión muy cercana de un adulto, pero nunca como único elemento de seguridad.

Manguitos

Es sin duda el elemento estrella en los últimos años y seguro el que todos los ‘millenials’ recuerdan haber usado más a menudo en su infancia. Su seguridad es bastante alta y es relativamente cómodo para los pequeños, aunque les puede limitar algo la movilidad en la piscina.

Chaleco

Es el que más adeptos está ganando en los últimos tiempos. Con el pequeño contratiempo de cubrir todo el torso, lo que puede resultar algo incómodo, es no obstante el que mejor relación ofrece entre libertad de movimiento y seguridad.

Bañador con flotador incorporado

Es original y sencillo de utilizar pero limita bastante el movimiento.