Seguro que no os descubrimos nada nuevo si os decimos que la natación es uno de los mejores ejercicios que existen y que sus beneficios son innumerables. Esto se debe principalmente a la gran variedad de músculos que se ejercitan cuando practicamos este deporte. Además, al tratarse de un ejercicio de tono aeróbico, ayuda a reducir la presión sanguínea y el riesgo de padecer un ataque cardíaco. Su práctica es también muy importante porque fortalece la salud ósea debido al poco impacto que produce en huesos y articulaciones. Asimismo, sirve para ganar flexibilidad y ganar masa muscular.

De hecho, está más que constatado, que un porcentaje muy alto de personas mayores de 50 años que acuden a natación, lo hacen para paliar problemas cardiovasculares, respiratorios, asma y dolores cervicales o de espalda. Los expertos recomiendan iniciarse con sesiones de unos 30 minutos por lo menos 2 veces por semana e ir aumentando hasta los 45 minutos conforme se vaya mejorando la condición física.

Pero la natación no sólo es recomendable para personas mayores, lo es a cualquier edad inclusive para bebés En este caso, se trata de uno de los mejores métodos de estimulación temprana debido a los componentes físicos (agua, movimiento y calor) que contiene esta actividad. Cabe destacar el aumento del desarrollo psicomotor: mayor coordinación motriz, integración kinestésica, fortalecimiento del sistema cardiotorácico, regulación del tono muscular,  etc. Además, ayuda en el desarrollo de la capacidad intelectual al hacer al niño más creativo y observador.

No obstante, tal y como comentábamos, a nivel general son muchas las ventajas que nos ofrece la natación.

  • Óptimos resultados a nivel respiratorio así como una importante mejoría de los síntomas en personas que sufren asma.
  • Mejoría en las lesiones de espalda, articulaciones, tendones, ligamentos, etc.
  • Fortalecimiento de los músculos y huesos ayudando en la prevención de enfermedades como la osteoporosis.
  • Ayuda a regular la presión arterial.
  • Fortalecimiento del corazón.
  • Control del peso y pérdida de grasa corporal.
  • Mejora de la vida sexual.
  • Disminución del nivel de estrés y mejoría en las relaciones interpersonales.
  • Optimiza los niveles del colesterol del bueno HDL y disminuye el colesterol malo y los triglicéridos. Eso sí, siempre que el ejercicio vaya acompañado de una alimentación saludable.
  • Para las mujeres embarazas se trata de un entrenamiento muy completo debido a su poco impacto. Numerosas investigaciones han podido constatar que tienen mejores resultados en el parto y una mejor recuperación.

Como ves, si quieres estar en forma y cuidar tu salud al mismo tiempo, la natación es una buenísima opción. Y, ¿qué mejor que hacerlo en unas instalaciones y un entorno idóneo? En PoolPlay te garantizamos calidad en la construcción y reforma de piscinas. Porque para nosotros el cliente y su bienestar es lo más importante.