Las piscinas al aire libre pueden sufrir las consecuencias de la lluvia. Algunos de los problemas suelen ser:

  • Barro y otros residuos: la lluvia arrastra residuos del entorno al interior de la piscina, como suciedad, tierra, ramas u hojas. Este factor puede estar potenciado por la aparición de aire que suele acompañar a la lluvia. Además, es recomendable no situar la piscina en un entorno en el que existan árboles.
  • Aumento del pH: esto produciría que el agua adquiriese un color verde poco agradable para los bañistas.
  • Reduce la concentración de cloro, ya que al aumentar el nivel de agua, este se diluye.

¿Qué soluciones tenemos a la lluvia en la piscina?

Desde Poolplay te contamos algunas de las soluciones más eficaces a la problemática causada por el el agua de la lluvia en tu piscina.

  • Evita encender el sistema de filtración si se ha inundado el motor o el cuadro eléctrico. En casos así, te recomendamos ponerte en manos de expertos.
  • Mide el nivel de pH del agua y ajústalo en caso de que haya sufrido variaciones -los niveles de este componente deben estar entorno al 7,2 o 7,6-.
  • Pasa el limpiafondos de la piscina en modo desagüe, de esta forma eliminarás los residuos que han caído en el interior y que se depositan en el fondo de tu piscina.
  • Comprueba el nivel de cloro del agua y añade más si fuera necesario.