Cuando nuestra piscina presenta ligeras pérdidas de agua por motivo de una fuga o filtración, ponerle remedio es primordial. En estos casos, suele recurrirse a labores de impermeabilización de la piscina. En la presente entrada vamos a desgranar los principales motivos de una fuga de agua en una piscina y los mejores sistemas para impermeabilizarlas.

1. Identificar el problema

Lo primero a lo que tenemos que prestar atención para saber cómo impermeabilizar una piscina es a las tuberías. Puede que la pérdida de agua se esté produciendo a través de ellas.

Si no es el caso, podemos afirmar que se encuentra en el vaso de piscina, en cuyo caso debemos asegurar su estanqueidad.

Los principales problemas de estanqueidad se deben a microfisuras producidas en la estructura de las piscinas de hormigón -por erosión, envejecimiento o movimientos del terreno-, o por problemas de unión entre estructura y accesorios.

2. Valorar la gravedad de los desperfectos

Dependiendo del estado del vaso de piscina, la solución puede variar. Si no reviste una gravedad notable, es posible impermeabilizar el vaso con fibra de vidrio u otros materiales. Sin embargo, si el problema tiene un alcance mayor, la opción está en construir un nuevo vaso dentro del existente como método impermeabilizante.

3. Impermeabilizar

Para completar el proceso de impermeabilización de la piscina, es muy importante sellar todos los accesorios de PVC con el hormigón. Por lo general, se aplica una masilla impermeabilizadora para garantizar un mejor resultado.

Tras el sellado, se procede a la colocación de láminas de vidrio o polietileno por toda la piscina. Estos materiales son los más recomendados y resistentes. Asimismo, utilizar un mortero cementoso o elástico tapará cualquier tipo de fisura.

Por último, se debe colocar el gresite o cerámica sobre ellas, para cerrar el acabado de la piscina.