Las cubiertas, entendidas como elemento de protección para nuestras piscinas, han evolucionado con el tiempo y no solo se caracterizan por la protección, también debemos destacar que reducen la pérdida de agua por evaporación hasta un 65% y esto conlleva un ahorro del 25% de energía.

Este mecanismo puede prevenir accidentes en el momento en el que la piscina no se está utilizando y al estar cubierta, impide que, sobre todo los más pequeños, puedan caer a su interior. Actualmente también podemos destacar el diseño de las cubiertas de piscinas, que además de seguridad y protección, aportan un plus en decoración en algunas ocasiones.

Cubiertas sumergidas, elevadas y ecológicas

Por ejemplo, podemos hablar de las cubiertas sumergidas que son las que más se suele pedir para piscinas de nueva construcción por su completa integración con la piscina. Está en un cajón interior colocado en un lado de la piscina y va separado de esta por un cajón.

En caso de que ya tengamos piscina y lo que estamos buscando es solo una cubierta, podemos optar por las cubiertas elevadas. El eje que enrolla la cubierta se sitúa en la zona conocida como la playa de la piscina. También destacamos las cubiertas telescópicas que se han convertido en soluciones muy reclamadas por su atractivo diseño y el uso que se le puede seguir dando a ese espacio cuando la cubierta está echada. El sistema de montaje es rápido y fácil, no necesita utilizar taladro ni ningún otro elemento de ajuste.

¿Ya has decidido cual es la tuya? Esperamos haber podido aclarar tus dudas, y si no es así, recuerda que realizamos asesoramiento.