CONSTRUCCIÓN DE PISCINAS EN VALENCIA:

Construir una piscina lleva mucho trabajo detrás ya que anteriormente deberemos estudiar su ubicación, tamaño y forma según nuestras necesidades y materiales a utilizar. Y por eso, porque no son decisiones que debamos tomar a la ligera, os dejamos con una serie de consejos prácticos. Desde PoolPlay esperamos que os guíen en esos momentos de incertidumbre.

Empezamos por la ubicación de la piscina. Para determinar cuál será su situación exacta deberemos tener en cuenta algunos factores:

  • El lugar qué decidamos debe contar con la mayor cantidad posible de horas de sol.
  • Es importante que no tenga muchos desniveles porque esto nos obligará a hacer rellenos importantes.
  • Para proteger nuestra intimidad, debe estar en un lugar protegido del campo de visión del vecindario.
  • Si se puede, debemos situarla en la parte trasera de nuestra casa porque así ganamos en practicidad, sobre todo a la hora de recibir visitas inesperadas.
  • Evitar la cercanía con árboles de raíces profundas que nos pudiesen ocasionar problemas en el futuro.
  • También deben evitarse, aquellas especies de árboles que pierdan mucha hoja (especialmente los pinos) para evitar la suciedad y el enturbamiento del agua.

Forma y tamaño de la piscina:

Hay que partir de una obviedad, el espacio del que dispongamos determinará el tamaño que podamos darle a la piscina.

  • El tamaño más adecuado para una familia de 4 a 6 personas será entre 4×8 y 5×10. No obstante, debemos tener en cuenta que el tamaño se refiere a la lámina del agua y que a esta habrá que sumarle la medida de la piedra de coronación que suele ser de 50 a 60 centímetros aproximadamente.
  • Las construcciones en forma de riñón o con curvas consiguen una buena estética a partir de los 50m2 ya que si es más pequeña sacrificamos una gran parte de su uso.
  • Una proporción adecuada en las piscinas rectangulares supondrá que el lado más largo sea el doble que el pequeño.
  • Por lo que se refiere a la profundidad, unas medidas apropiadas suelen oscilar entre el 1,20 metros en la zona menos profunda hasta los 2 metros en la más profunda. En este punto es importante remarcar que el agua de la piscina siempre estará unos 10 centímetros por debajo de la piedra de coronación.
Revestimiento de la piscina:
En este punto hablaremos principalmente de los tres tipos más comunes que existen: pintura, azulejo y gresite. No osbtante, existen en el mercado otras opciones más modernas que van cobrando fuerza.
  • Por lo que se refiere a la pintura estamos obviamente ante la opción a priori más económica aunque hay que tener en cuenta que, si optamos por esta opción, será necesario repintar la piscina todos los años lo que supondrá una inyección de dinero continua. Otro inconveniente, si tenemos en cuenta que se trata de un hormigón pintado, es que sus rugosidades dificultarán su limpieza.
  • Azulejo: este tipo de revestimiento se está dejando de utilizar por algunas de sus desventajas ya que, por ejemplo, la rotura de una pieza supone un peligro para los bañistas.
  • Gresite: estamos ante el revestimiento más empleado en piscinas. Higiénicamente es el más adecuado pues al ser vítreo dificulta la adhesión de algas y microorganismos facilitando su limpieza. Además se adapta perfectamente a todo tipo de curvas y consigue una estética muy agradable al disponer de una amplia gama de colores. Su mantenimiento es prácticamente nulo aunque es conveniente el fraguado de juntas cada tres o cuatro años.
Cabe subrayar que todos los factores que hemos mencionado en este artículo son a título informativo y que siempre deberán primar nuestros gustos y circunstancias personales.