El césped artificial es una solución que no ha dejado de ganar adeptos en los últimos años. Con horarios cada vez más apretados, es preferible invertir el tiempo libre en actividades de ocio y relax en lugar de tener que preocuparse del mantenimiento de un césped natural. A continuación te explicamos algunos de los motivos que hacen que cada vez más personas se decanten por este tipo de solución para exteriores.

Apariencia

El césped artificial mantiene siempre un aspecto realista y agradable, apenas diferenciable del césped natural a simple vistaDependiendo del modelo, se puede optar por algunos que cuentan con una suavidad excepcional. Además, mantienen su color durante años.

Limpio y fácil

Es ideal para exteriores, especialmente en jardines con piscina, gracias a su gran capacidad de drenaje. Se reduce significativamente el mantenimiento necesario para que el aspecto de tu jardín sea el mejor. No hay que regarlo, cortarlo ni abonarlo, lo que supone un ahorro considerable de agua y tiempo.

Además, se mantiene limpio, ya que no acumula bacterias ni insectos, ni tampoco se genera barro con la lluvia ni con la piscina. Y es posible instalarlo sobre cemento, tierra, baldosa… Prácticamente sobre cualquier superficie.