Los filtros de arena son de los más eficaces que se pueden encontrar en el mercado, pero tampoco se libran de los efectos del paso del tiempo. Y es que progresivamente  la arena pierde calidad en el filtrado.

Dependiendo del tipo de filtro que tenga nuestra piscina, el cambio requerirá un procedimiento distinto: el montaje, la cantidad de arena, el modo de sustituirla… Evidentemente, no resulta igual sustituir la arena de un filtro de una piscina familiar que la de una piscina de un club, por poner dos ejemplos.

El momento de cambiar la arena del filtro

La regularidad del cambio de arena de un filtro de piscina dependerá del modelo que tengamos y del sistema que utilice. Por lo general, estos cambios se efectúan con una periodicidad de entre dos y cuatro años. Sin embargo, identificar el momento es sencillo ya que notaremos un empeoramiento progresivo según el filtro nos vaya ‘pidiendo’ el cambio.

La operación requiere ciertos conocimientos técnicos sobre el funcionamiento del filtro, así como sobre el tipo de arena que se necesita (granulometría, etc.). Y es que se suele necesitar desmontar gran parte del filtro, reemplazar la arena y volverlo a montar. Además, el cambio debe aprovecharse para revisar algunas piezas de tu filtro.