Si tienes una piscina sabrás que no sólo basta con tratar el agua, sino que también es necesario aprender a analizar el agua de la piscina correctamente para poder ajustar sus parámetros si estos no son los adecuados. Hay que tener en cuenta que ésta sufre variaciones derivadas de cambios climatológicos tales como lluvias, concentración de partículas en el aire, días de fuerte calor, etc. En este sentido, y ante cualquiera de estas circunstancias, debemos actuar para volver a equilibrarla.

Pero, ¿Cuáles son los métodos que podemos utilizar para realizar dicho análisis? En la actualidad, estos son los tres sistemas de análisis del agua más utilizados del mercado:

  • Analizador con reactivo. Estamos ante el procedimiento más utilizado. Esto se debe a su reducido coste y a que su manejo resulta muy sencillo. Así, para llevarlo a cabo, solamente hay que tomar una muestra del agua de la piscina con una probeta para, a continuación, añadir la solución reactiva conveniente. Cabe señalar que no es el método mas preciso, pero nos bastará si lo empleamos como solución en una piscina doméstica.
  • Tiras analíticas. El principio es igual al del analizador con reactivo aunque se realiza de manera distinta. En este caso, deberemos sumergir una tira directamente en el agua. Ésta cambiará inmediatamente de color al estar impregnada de la solución reactiva. Una vez se haya obtenido esta coloración, hay que compararla con la tabla que nos haya proporcionado el fabricante.
  • Analizador digital. Este es el método para uso doméstico más preciso de todos. Consiste en sumergir el aparato directamente en el agua para que éste realice una medición precisa del parámetro seleccionado. En el mercado existen analizadores digitales que pueden medir más de un parámetro.

A continuación, te detallamos cuáles son los parámetros más importantes del agua y a los que, por tanto, debes prestar especial atención:

  • Cloro. En el agua de la piscina podemos encontrar distintos tipos de cloro.
  1. Cloro libre: se encarga de la eliminación de los microorganismos existentes y desaparece una vez ha cumplido su misión.
  2. Cloro residual libre: es la fracción de cloro libre que continúa unos días en el agua tras haber eliminado los microorganismos iniciales.
  3. Cloro residual: es la fracción de cloro que queda en el agua y no aporta nada a la desinfección. Es el causante del olor a cloro tan característico y de reacciones molestas sobre la saludo como la irritación de ojos y mucosas.
  • pH. El pH mide la acidez o basicidad del agua. El agua en la piscina es neutra cuando su nivel se sitúa entre 7,2 y 7,6. Si está¡ fuera de estos valores deberemos reajustarlo con la utilización de productos químicos específicos.
  • Dureza. Mide la cantidad de cal que hay en el agua y que es la que provoca las manchas blancas en las paredes y el deterioro de las tuberías y distintos elementos que componen el conjunto de la piscina.
  • Alcalinidad total indica la cantidad de componentes alcalinos (carbonatos, bicarbonatos e hidróxidos) disueltos en el agua de una piscina. La alcalinidad es determinante en el efecto regulador de los cambios de pH (efecto tampón), siendo imposible el poder disponer de un agua en perfectas condiciones de transparencia y desinfección si la alcalinidad total de ésta no se encuentra correctamente ajustada. La alcalinidad recomendada se sitúa entre 125-150 ppm.

Así que, como más vale prevenir que curar, no dejes de realizar como mínimo un análisis del agua de la piscina una vez por semana. Te asegurarás de que todos los parámetros sean los más adecuados y disfrutarás sin preocupaciones de baños más placenteros. Y, si tienes cualquier duda al respecto, estamos para asesorarte porque en PoolPlay somos líderes en el sector del mantenimiento de piscinas en Valencia, Además, en nuestra tienda física, podrás encontrar todo tipo de accesorios y productos para que tu piscina luzca en perfectas condiciones.