La época fría supone un largo periodo de inactividad para la instalación, por lo que mantener la piscina en perfecto estado durante el invierno se convierte en un desafío importante para conseguir que llegue en las mejores condiciones a la época de baño.

A continuación te contamos cuáles son los puntos claves a los que debes estar pendiente para evitar cualquier contratiempo.

Revisa los componentes periódicamente

La bomba, el filtro, los skimmers… Son piezas imprescindibles para el tratamiento del agua de las piscinas. Muchas veces nos olvidamos de ellos, ya que no suelen estar a la vista.

Especial cuidado hay que tener si se dan temperaturas muy bajas, ya que éstas pueden hacer que dichos componentes se averíen. Sobre todo si quedan restos de agua y éstos se congelan.

Considera usar productos químicos especiales para el invierno

Debemos mantener un equilibrio químico en el agua también en invierno. En caso contrario, pueden aparecer microorganismos, hongos y algas, que camparán a sus anchas y resultarán más difíciles de retirar al llegar la época de baño.

Existen productos químicos específicos para las estaciones frías. Podemos usar estos tratamientos como preparación o como mantenimiento. Son los conocidos como productos de hibernación.

Instala complementos que faciliten la tarea

Existen accesorios que nos ayudan a proteger la instalación y sus componentes, así como a complementar la actuación de los productos. Es el caso de la cubierta, siempre recomendada. Hay multitud de modelos y resultan muy cómodas, manteniendo el agua de tu piscina limpia.