El sistema de filtración es una de las partes más importantes de cualquier piscina y el principal tratamiento a la hora de asegurar la calidad del agua de una piscina. Este circuito se compone de varios elementos: bombas, sumideros, skimmers, válvulas, filtros… Sin restar importancia a ninguno, los filtros son los más importantes. Por ello, es crucial saber ciertas cosas antes de elegir el filtro.

La elección depende, además de la frecuencia de limpieza y de la claridad del agua deseada, de algunos factores que desgranaremos a continuación.

Tecnología, caudal, ubicación…

En primer lugar, hay que tener en cuenta qué tecnología de filtración queremos para nuestra piscina. Ya hablamos en un artículo anterior de los tipos de filtros que existen (vidrio, arena, cartucho, diatomeas). Una elección u otra puede hacer que difieran los resultados en la calidad del agua, ya que determinan la claridad del agua y el confort del baño. También hay que tener en cuenta que los filtros de arena y de diatomeas necesitan contralavados y, por tanto, acceso al desagüe.

Asimismo, es necesario determinar el valor del caudal de la piscina. Por lo general este se regenera entre las 4 y las 6 horas.

En último lugar, debe considerarse la ubicación. Por ejemplo, en caso de los filtros de cartuchos, sus reducidas dimensiones permiten su instalación en instalaciones pequeñas.

Para cualquier duda, puedes contactar con el equipo de POOLPLAY.